Debemos comenzar mencionando los aportes que tuvo la población negra en Panamá que no necesariamente tienen que ver con ciencia, pero sin estos, muchos de los avances científicos en Panamá no hubieran sido posibles. El aporte de los negros coloniales y los afroantillanos a la sociedad panameña ha sido de un valor incalculable. Este aporte no es motivo de orgullo para los panameños de ascendencia africana, porque fue forzado, doloroso, cruel e inhumano, por la separación de familias, el abuso a los niños en todos los trabajos esclavizados, la nutrición paupérrima, los barracones miserables, los azotes con látigos, los cepos, las mutilaciones, los ahorcamientos... No obstante, los historiadores han documentado el hecho de que los esclavos africanos fueron la principal mano de obra en las exploraciones en Darién, las construcciones en Nombre de Dios, Portobelo, Natá, Santiago, Parita, Tonosí, Los Santos, Montijo, Antón, Penonomé, Chorrera, Remedios, Soná, La Palma en Las Tablas...